Terapia Gestalt




¿QUÉ ES ESO DE TERÁPIA GESTALT?
Sabemos que el conocimiento que tenemos de nosotros mismos,  que no siempre corresponde a lo que somos, no nos impide actuar y relacionarnos con el entorno.
Nuestro carácter y comportamiento, que no está determinado únicamente por los genes, lo hemos ido desarrollando y adaptando de acuerdo al ambiente, a los primeros estímulos y a los diferentes factores que han configurado nuestro vivir.
Los momentos de adaptación y cambios, suponen muchas veces períodos de dificultades o crisis, de donde a veces surge la necesidad de promover un mejor estado interior.
Si creemos que para esto también necesitamos un contacto más verdadero con los demás, un ajuste creativo con nuestro entorno, así como una toma de conciencia de los mecanismos interiores que nos empujan con demasiada frecuencia a conductas repetitivas y caducas, sería un buen momento para acercarnos a la originalidad del llamado Enfoque Gestáltico.

Gestalt es una palabra alemana sin traducción directa al castellano pero que aproximadamente significa forma, configuración o estructura. Este nombre también se aplica a una forma de hacer terapia que tuvo al neuropsiquiatra Fritz Perls como principal divulgador, entre los años 50 y 60 del pasado siglo. 
      “Yo no he inventado nada; no he hecho más que redescubrir
        lo que ya existía desde siempre.”
Así decía  Perls y efectivamente, la revolución gestáltica consistió, a fin de cuentas, en abrir los ojos a fenómenos cotidianos, sabidos por experiencia, pero con poca utilización terapéutica.
¿Qué es lo que aporta de novedoso, de revolucionario, esta nueva terapia?
Ante todo, un sentimiento de libertad y de creatividad,
El psicoanálisis había subrayado nuestro determinismo histórico: estábamos condenados a repetir constantemente, bajo diversas formas, en gran parte inconscientes, los comportamientos defensivos elaborados durante nuestra primera infancia.
El conductismo había subrayado nuestro determinismo geográfico: el ambiente nos modelaba y las costumbres se reforzaban en un círculo vicioso inexorable.
Y he aquí que la Gestalt valora nuestra parte de libre albedrío y de responsabilidad. En lugar de repetir, podemos crear, imaginar conductas nuevas, experimentar sentimientos encubiertos o prohibidos por nuestra educación o nuestro contexto social.
El enfoque de esta terapia es  humanista y por lo tanto supone una visión integradora, holística, del ser  humano, haciendo aflorar la capacidad de auto curación del organismo. Según ella, todo individuo posee en sí el potencial que puede llegar a necesitar para su desarrollo en medio de condiciones cambiantes (autorregulación organísmica).
El énfasis de las sesiones va dirigido a vivir lo inmediato, lo que le sucede a uno, a fin de buscar más el sentir y el experimentar, más que  el pensar o imaginar, sin por ello dejar de lado lo cognitivo o racional.
En el proceso de esta terapia, la persona va desde el apoyo externo, en que depende de los demás para que la aprueben y la valoren, al auto apoyo en que se valora y aprueba a sí misma, compartiendo con los demás vínculos de igualdad y libertad.

¿A QUIÉN VA DIRIGIDA LA GESTALT?
Gran parte de la terapia gestalt es un entrenamiento en tomar conciencia, en mejorar el contacto que tiene el individuo consigo mismo y el entorno.
Actualmente se aplica a contextos y objetivos muy diversos: terapia individual, de pareja, de familia, de grupo, de empresas, etc.
Creyendo que su método era demasiado bueno como para reservarlo sólo a los “enfermos”, Perls lo presentaba, con intención provocadora, como “una terapia para la gente normal”, por lo que constituye una herramienta importante de desarrollo personal.

UN ENFOQUE INTEGRADOR, ASÍ QUE:
Constituye una síntesis coherente y creativa de varias fuentes filosóficas y terapéuticas: el humanismo, la fenomenología, el  existencialismo, el psicoanálisis disidente  (Ferenczi, W. Reich, K. Horney), el holismo de Smuts, el Zen, el taoísmo, el psicodrama, etc.
Con la idea de que somos un todo, el terapeuta promueve y rehabilita lo físico, lo mental y lo afectivo.
Siendo un enfoque más práctico que teórico, en él encontramos:
• un trabajo con lo que hay, con lo que se presenta y tal como se presenta aquí y ahora, evitando, en la medida de lo posible, juicios, interpretaciones y análisis de causas así como de etiquetas diagnósticas.
• un trabajo integrador de polaridades aparentemente irreconciliables: 
  ternura/dureza, seguridad/inseguridad, amor/odio, etc. 
• una especial atención a la forma de interacción o contacto que se establece entre la persona y su entorno.
• un proceso terapéutico que permite devolver al individuo su unidad,
  tomando conciencia de sí mismo a través de las emociones y el cuerpo.
• una toma de conciencia activa del presente, sin necesidad de resucitar todo su pasado, ni planear su futuro.
• facilitar la expresión y actualización, en el aquí y ahora, de los conflictos, no  tanto para investigar por qué se ha llegado a ellos, sino cómo funciona  la dinámica de estos.
• promover la experimentación en lugar de explicación, utilizando técnicas como por ejemplo la silla vacía, que permite a la persona un diálogo imaginario con personas, símbolos, o alguna parte suya, para facilitar la confrontación, verificación e integración propias.
• la escucha del lenguaje no verbal, la importancia de los gestos, la postura corporal, el tono de voz, etc.

LOS SUEÑOS EN TERAPIA GESTALT:
En ella el sueño no se interpreta, sino que se vivencia y cada elemento se considera una parte del que sueña.
Se invita a la persona a ir representando las distintas partes del sueño y a hablar como si fuera cada uno de esos elementos, no solo de manera verbal, sino utilizando recursos emocionales y corporales.
     “Los sueños pueden verse como un mensaje camuflado, un mensaje
      acerca de cómo existo, acerca de la naturaleza misma de mi existencia”
                                                                                              (Jim Simkin)
  
EL TERAPEUTA:
El terapeuta gestáltico es alguien que ha realizado un trabajo de autoconocimiento y de responsabilidad de sí mismo.
Desde su propia experiencia y respeto hacia la otra persona, acompaña al cliente en su viaje interior, evocando, si se presenta el caso, sus propias sensaciones e impresiones, sorpresas, impaciencias y satisfacciones.
Trabaja sin dejar de tener en cuenta lo que a él le está pasando en el mismo momento en que atiende lo que le pasa al otro.
Puede plantear preguntas básicas como: ¿qué sientes ahora? ¿qué estás haciendo? provocando a la persona a que aprenda a sentir el momento inmediato y a describir lo que lo sucede.
Por otra parte, y de acuerdo con su propia visión integradora puede, si es necesario, recurrir a otras técnicas y enfoques como la bioenergética, el psicodrama, la PNL, la arte terapia, el eneagrama, etc.
En mi opinión, el enfoque gestáltico puede ser también una filosofía de vida y una manera de estar en ella.                                
     ”Cualquier libro puede describir una técnica,
        pero una actitud debe ser transmitida por una persona” .
                           (Claudio Naranjo)       

(Como veo yo la Terapia Gestalt, publicado en la revista FerSalut 
(nº 45/ novembre-desembre 2009), d'Atenció Primària del Poble-sec,
Barcelona.)




---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

                                               

¿QUÉ ES UN GRUPO DE TERAPIA GESTALT?
“El objetivo de la terapia y del crecimiento está en olvidar cada vez más la mente y despertar a los sentidos. Estar más en contacto con uno mismo y el mundo, en vez de únicamente en contacto con las fantasías, prejuicios, etc.” Fritz Perls.

Conocí a Sérgio hace años y me sorprendió que también hubiera estudiado física ya que en aquél momento pensaba que las emociones estaban desconectadas de la ciencia. Con él comprendí algo importante, lo que mueve a un científico en su búsqueda de cosas nuevas, no es tanto el resultado de las mismas, sino la emoción que le produce el mero hecho de investigar.
Esto es parte de una conversación que hemos tenido poco después de una conferencia suya sobre la Teoría del Caos y la Terapia Gestalt.

Sérgio, ¿Como conviven en ti dos percepciones tan diferentes, la del mundo de la física y la Terapia Gestalt?
Soy un enamorado de la ciencia y, al mismo tiempo, considero que las emociones y los sentimientos son los motores de nuestras vidas.
No  creo que haya enfrentamiento entre cerebro y corazón, o razón y emociones. La confusión de los que así lo creen es producto del poco conocimiento que tienen de una de las dos partes.
En lo personal la gestalt me ha permitido verificar que este dualismo no es real.
En su momento te pedí que fueras mi terapeuta y tú me contestaste…
…Elsa, somos amigos y por esto no puedo ser tu terapeuta.
Sí, esto me dijiste, y por suerte (risas), sino conocerías  todos mis secretos.
Pero a lo mejor ahora aceptarías ir a uno de mis grupos de terapia.
¿Puedo?
Era broma… Te puedo indicar otro grupo que no sea el mío.
Bueno ¿Y si me cuentas algo sobre tus grupos de terapia? Sé que tienes más de uno.
En este momento trabajo con dos grupos, uno de crecimiento personal y otro de duelo. En los dos caben la perspectiva gestáltica: unificar e integrar las dimensiones sensoriales, afectivas, intelectuales, sociales y espirituales de la persona.
¿Qué encontraría en el primer grupo?
Básicamente, exploramos aspectos relacionados con las emociones y de los sentidos. Observamos que únicamente la búsqueda del “saber por qué” no favorece el cambio, más bien lo que hace es evitarlo. Si facilitamos una mayor toma de conciencia de “cómo” interactuamos en el mundo, podemos descubrir cuáles son nuestras mayores dificultades, conflictos, limitaciones, fantasías, prejuicios, etc.
Esta forma de trabajo aporta otras maneras posibles de actuar en el día a día. Todo esto poniendo énfasis en lo que sucede en “el aquí y el ahora” dentro de la terapia.
Estos aspectos también los veo en mi terapia individual. ¿Como las trabajas en la grupal?
Con propuestas que son fáciles de hacer. Puede ser algo tan simple como observar la respiración. Otras serian: movimiento del cuerpo, juegos, collage, viajes imaginarios, expresar como estamos en el momento.
Pueden ser trabajos individuales, en pareja, grupos pequeños o todo el grupo. La idea básica es ayudar a la persona a tomar un contacto mayor con lo que siente, con lo que vivencia, con lo que le pasa en el presente, evitando salir en busca de explicaciones.
¿Se exige a las personas que realicen lo que tú propones?
No, son exactamente eso, propuestas.
¿Te has encontrado con alguna negativa?
No, nunca me ha sucedido.
¿Cuantas personas suelen integrar tu grupo?
Los grupos de gestalt suelen tener entre 6 y 12 participantes, que pueden tener diferentes edades, origen, o grupo social. Por lo general están unidos por un interés común: conocerse mejor a sí mismos.
Se reúnen cada semana o quincenalmente, aunque hay grupos que por temas específicos (los progenitores, los miedos) pueden reunirse en un fin de semana...
Es habitual estar dirigido por uno o dos terapeutas.
¿De qué manera diriges el grupo?
En el grupo soy una parte inseparable de él, de manera que quiera o no, estoy implicado en lo que sucede. Por ejemplo, si les pido que caminen por la sala poniendo atención en como los pies contactan con el suelo, en algún momento también puedo hacer lo mismo. Lo más importante es la disposición para estar y acompañar al grupo en su proceso. No hay que olvidar que la neutralidad del terapeuta es una ilusión, de manera que también tengo en cuenta lo que me pasa mientras atiendo al grupo y si en aquel momento lo considero oportuno, lo comunico.
No hay que olvidar que en este tipo de terapia el terapeuta, su propia persona, es su mejor herramienta.
Pero los trabajos están siempre pensados para los que vienen al grupo.
¿Existe el interés de que se transforme en un grupo social?
Para nada, esta no es la idea, aunque fuera del  grupo, pueda suceder que se generen vínculos sociales. Los trabajos realizados reproducen a menudo situaciones de nuestra vida cotidiana, y en este contexto pueden encontrar nuevas herramientas que faciliten de manera más espontánea y creativa el contacto con el entorno.
Mira, esto me ayuda a mirar con mayor interés este tipo de terapia en grupo.
Me alegro.
Pero sigo indecisa…, no me gustaría encontrar en él a alguien conocido.
Te contaré algo sobre un terapeuta que conozco.
El contestó a un cliente suyo con la misma duda:
-Es prácticamente  imposible que te encuentres con alguien de tu  entorno.
-¿Cómo estás tan seguro?
-Las personas de tu ambiente no van a grupos terapéuticos precisamente porque no quieren encontrarse en ellos con personas de su ambiente.
Cuenta que esto no sirvió de nada.
Ahora me quedo sin palabras...
¿Puedes estar así unos instantes y observar que te sucede? Es importante darte cuenta de este estado (ahora no tengo palabras, ni respuesta), vivirlo con atención continua, sin juicios ni especulaciones. Seguramente puedes descubrir algo más de ti. Por esto muchas veces se describe a la gestalt como la terapia del “darse cuenta”.
¿Qué más me puede aportar estar en un grupo?
Las propuestas pueden ser individuales o en grupos, pero siempre en algún momento el trabajo propuesto permite que el grupo actúe como caja de resonancia facilitando tus vivencias internas, necesidades, deseos, inquietudes, contigo misma y con el grupo.
Escuchando lo que me dices creo que la experiencia de un grupo de gestalt es una buena oportunidad de crecer como persona, descubriendo a través de los demás aspectos desconocidos de mi misma.
Y también aquellos negados, estos también son importantes.
¿Tenéis normas a seguir?
Trabajamos desde la confianza y del compromiso de continuidad en la asistencia.
Hay una muy importante: el secreto grupal. Todo lo que sucede en el grupo, quedan en él. Es un secreto profesional entre todos, al igual que ocurre en la terapia individual.
No se pueden producir daños ni a las personas ni a las cosas.
No juzgamos a los compañeros.
Todos son libres de marcharse cuando quieran, con el compromiso de comunicarlo y despedirse del grupo.
Me has mencionado también un grupo de duelo.
Si, aquí estamos delante de una propuesta de terapia para un tema específico.
Aclárame un poco.
Es un espacio para acompañar a todas aquellas personas que están sufriendo por la pérdida de un ser querido. En él damos la posibilidad a que cada persona, si lo desea, pueda expresar todo lo que le está pasando en un ambiente de acogida y comprensión. Es natural que sienta dolor de manera que el camino a seguir es el que facilite el  equilibrio, la esperanza. Si mantenemos el dolor por mucho tiempo, este se convierte en sufrimiento.
(se hace un gran silencio).
Todos hemos pasado por situaciones como estas y aprovecho el silencio para “sentir” lo cansado que estoy.
Yo también… ¿Quieres añadir algo más?
Una frase de Clarice Lispector: “no te preocupes en entender, vivir ultrapasa cualquier entendimiento”.
(Publicado en el Boletín Anual nº16 de 2011 de la Associació d'Amics de l'India a Espanya, Barcelona)