sábado, 14 de febrero de 2015

Amor Cuántico...




Las estrofas de Amor cuántico ofrecen una resumida lección de física cuántica muy superior a la de los libros new age que suelen provocar overdose de misticismo a los más despistados.  Y lo hace señalando los más importantes conceptos  filosóficos de la mecánica cuántica: el efecto que produce la observación en el proceso de la medida, el principio de indeterminación de Heisenberg  o la paradoja del gato de Schrödinger.

   Cuanto más te observo, más pareces cambiar.
   Y si no te miro, no sabré dónde estás.
   Demasiada incertidumbre en nuestra relación,
   Hago conjeturas sobre tu situación.
   Amor cuántico (amor)...
 
   No sé qué hacer, ni qué medidas tomar
   Cuando voy a verte ¿qué me puedo encontrar?
   ¿Estás vivo o estás muerto, o ambas cosas a la vez?
   Al abrir tu puerta, yo lo descubriré.
   Amor cuántico (amor)...

domingo, 8 de febrero de 2015

Todo está echo con cuerdas...





    - Papi, ¿qué es la teoría de cuerdas?
    - Pregúntame algo más fácil…
    - ¿Qué le pasa a mamá?
    - Imaginemos que tenemos un espacio/tiempo de 11 dimensiones…

Perdidos en un simple planeta que gira alrededor de una estrella vulgar pertenecientes a una galaxia sin nada de excepcional, unos irreductibles físicos han podidos desarrollar una serie de herramientas teóricas capaces de describir lo que ocurre en el universo físico. Y a través del pensamiento, intuición, sudor y experimentos, han podido levantar el “velo” de algunos de los misterios más profundos de la naturaleza.
Con la teoría de la relatividad general de Einstein tenemos una buena explicación de cómo funciona el universo a grande escala (la gravedad, los planetas, las galaxias, etc.). Y con la teoría cuántica hemos logrado entender que sucede con el mundo microscópico (moléculas, fotones, electrones, quarks, etc.).
De momento conocemos la existencia de cuatro fuerzas fundamentales en el universo y que explican perfectamente cómo interactúan los distintos componentes del mismo: la gravedad (tan familiar en nuestra vida cotidiana), el electromagnetismo, la interacción nuclear débil y la fuerte (las que cohesionan y aparecen en el interior de los átomos).
El problema es que si necesitamos combinar la gravedad con alguna de las otras tres surge algo parecido al mezclar pólvora con fuego; acabamos con una catástrofe algo violenta.
Mezclar las ecuaciones de ambas teorías en dominios tan diferentes da como resultado soluciones absurdas a los problemas abordados. Podemos utilizar la mayor parte de las veces la teoría cuántica o la relatividad general, pero no ambas.
Esto indica que nuestra concepción del universo se basa en dos teorías que se contradicen. Y esto ha dado a la física teórica un grande dolor de cabeza en los últimos años. Seguro que usted ha pasado muchas noches sin dormir, angustiado/a por esta dificultad...
Pero ya puede empezar a relajarse. Hay alguna esperanza de que la búsqueda de la denominada “teoría cuántica de la gravedad” vaya por buen camino.
La supuesta teoría microscópica de la gravedad denominada “teoría de cuerdas” (bueno, hay varias versiones,  pero de momento no importa) tiene la ambición de pretender dar una descripción completa, unificada y consistente de la estructura fundamental de nuestro universo. ¡Y nada más!
La idea es muy simple. Las partículas fundamentales de la naturaleza son apenas la manifestación de un objeto básico parecido a un lazo o una cuerda. De esta manera un objeto como un electrón, que habitualmente es imaginado como un pequeño punto sin estructura interna y que lo único que puede hacer es moverse de un lado para el otro, pasaría a tener otra naturaleza. Si tuviéramos un microscopio muy, pero que muy potente, acabaríamos percibiendo que el electrón no es en punto, sino un estado vibracional de una pequeña cuerda o filamento. Así siendo, cada tipo de partícula fundamental correspondería en realidad una manera distinta de como vibra determinada cuerda.
Si vibra de una manera dará origen a un electrón, se vibra de otra será un neutrón, y así con todas las existentes.
También propone que si una cuerda vibra con más energía, la partícula correspondiente tendrá más masa…
Y como tiene previsto que estas cuerdas vibren en un espacio con dimensiones superiores a las tres conocidas (altura, largura y anchura), algunos recuerdan las proféticas palabras de Sheldon Glashow, “La teoría de las cuerdas es tan ambiciosa que sólo puede ser del todo correcta o del todo equivocada. El único problema es que sus matemáticas son tan nuevas y tan difíciles que durante varias décadas no sabremos cuáles son”.