lunes, 1 de diciembre de 2014

Meditando...




Es importante, al menos para mí, poder “descansar” del ritmo frenético en el que participamos. Es muy útil esta capacidad; una vez calmado ya tengo una base firme sobre la que trabajar.  Y la que más me atrae, es la de darme cuenta de lo que sucede.
Lo habitual es: hoy he logrado estar bien, estoy en paz, etc. Pero, si sigo adelante, también tomo conciencia de que este bien estar tiene una cara dulce, pasiva y algo peligrosa. Puede representar un aislamiento mental y emocional que alimenta el status quo del confort social.
Y si a esto unimos la práctica de la aceptación sin más, definitivamente podemos respirar tranquilamente y bendecir al cosmos por todo lo que nos ha dado.
Todo y así, sea fácil, difícil o “gris”, la aceptación nos puede mantener una y otra vez en la rebeldía de querer hacer las cosas siempre de la misma manera, una rebeldía en contra de nosotros y de la sociedad, de lo que sentimos y experimentamos.
Por esto la práctica de la meditación tiene que amenazar algo. No puede ser totalmente pacífica, sino será apenas otro producto más de la cultura consumista.

domingo, 14 de septiembre de 2014

La silla de Perls (1) ...




No te tumbes en el diván, como habría propuesto Freud.
No montes la escena psicodramática y sus personajes, como habría recomendado J. L. Moreno.
No te serenes ni cierres los ojos ni pares la mente, como habría insistido un maestro de Zen.
“¡Siéntate en la silla eléctrica, en el filo de la vida y de la muerte!”, habría exigido Fritz Perls.
Ahí, además de un escenario para las sub personalidades internas en discusión, además de una invitación al viaje regresivo, además de un espacio imaginario para ensayar el futuro, además de una cita ineludible con el espejo que te desangra o te cauteriza, además de todo esto, esta silla es el lugar del vacío.
Te invita a la nada, a dejar el falso ser, a desaparecer para reencontrarse en otro ámbito. Dentro de la tradición jasídica, el rabí Nachman de Breslau (Wroclaw, Polonia) decía hace más de dos siglos: “es posible que la silla esté vacía, aún estando ocupada, porque la persona sentada se siente vacía”. El maestro invitaba a una actitud de presencia que devolviera la experiencia de ser, de forma que cuando uno se siente en la silla sea un “mensch”, es decir, una persona completa en vez de deshabitada. Esta es la vivencia puntual de ser uno mismo, que el acto creativo invoca y persigue cada vez que se actualiza ante la hoja en blanco, el lienzo o la pantalla.
La silla de Perls sigue siendo un lugar privilegiado de conciencia. Aprovechémoslo.
   Paco Peñarrubia

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Coincidencia singular...




”… Es una coincidencia singular que, a fines de nuestro memorable siglo, la prisa y la persecución, el empuje y la carrera irresistibles, ardientes y creativos, de todos los grupos profesionales y sociales hayan conservado, como símbolo característico de la época, un moderno medio de transporte tan tranquilo , la bicicleta, que viene incluso a auxiliar al hombre en su lucha contra el tiempo y el espacio y, sometida únicamente a su voluntad, independiente de todos los otros medios de transporte, impulsado por su propia fuerza, atraviesa con él, aún más rápidamente que la mayoría de los demás vehículos, los más extensos trayectos…”
Descripción bastante acertada del papel de la bicicleta hecha por el doctor Paul Savisberg, de Munich, en el año 1897.

domingo, 24 de agosto de 2014

¿Juega dios a los dados?




Los tres están tomando caipirinha en un bar de Ipanema  y Einstein para provocar dice:
   – Dios no juega a los dados.
Stephen Hawking aparta la pajita como puede y contesta:
   – Dios no sólo juega a los dados. A veces también los echa donde
      no pueden ser vistos.
Y Woody Allen, no sabiendo de qué va el tema, sale del apuro echando mano del inconsciente psicoanalítico:
   – Dios no juega a los dados… juega al escondite.
Del primero sabemos que no dijo la frase.
El segundo si la dijo. Hacía referencia a un lugar del cual en teoría no sabemos qué pasa en su interior; un agujero negro.
La del tercero puede muy bien ser apócrifa, pero todo y así no deja de ser una respuesta muy aguda.

La frase atribuida a Einstein tiene origen en una carta dirigida a su amigo y también ganador del Premio Nobel de Física Max Born. Hablaban sobre las implicaciones filosóficas de la mecánica cuántica y de cómo veían cada uno de ellos los fenómenos que no tenían causa aparente y que eran debidos al azar. Fenómenos sin causa, como por ejemplo aquel en que el núcleo de un átomo inestable emite una partícula subatómica (alfa, beta, rayos X, rayos gamma).
La aceptación de esta parte de la física llamada no-determinista, sufría por parte de Einstein una fuerte resistencia. Y recordemos que este era nada menos que uno de sus fundadores.
Como Born (no confundir con Niels Bohr) tenía otra concepción de esta nueva realidad física que se presentaba, Einstein reaccionó escribiendo:
“Usted cree en un Dios que juega a los dados, y yo, en la ley y orden absolutos en un mundo que existe objetivamente, y el cual, de forma insensatamente especulativa, estoy tratando de comprender… Ni siquiera el gran éxito inicial de la teoría cuántica me hace cree en un juego de dados fundamental, aunque soy consciente de que sus jóvenes colegas interpretan esto como un síntoma de debilidad”.
Como se ve, no hablaban de dioses.

Si queremos saber algo sobre qué opinaba Einstein de los seres sobrenaturales, podemos buscar otros escritos suyos y olvidarnos de frases e historias engañosas que abundan en las redes sociales.
En una carta que escribió al filósofo Erick Gutkind, el 3 de enero de 1954, un año antes de su muerte, dice:
“La palabra Dios, es para mí, nada más que una expresión y producto de las debilidades humanas; la Biblia una colección de honorables pero primitivas leyendas que son bastantes infantiles. Ninguna interpretación por sutil que sea (en mi opinión) puede cambiar esto. Tales sutiles interpretaciones son muy variadas en su naturaleza y tienen muy poco que ver con el texto original”.

viernes, 15 de agosto de 2014

Paradoja...





Tranquilo, tranquila…, si usted ha entendido alguno de mis artículos de física cuántica, no dude en ponerse en contacto conmigo, y gustosamente se lo volveré a explicar hasta que no lo entienda.

domingo, 13 de julio de 2014

Vietnam...




Como en muchas partes de Oriente, también aquí las bicicletas son un verdadero icono. Pueden ser más importantes que comer…, están por todos los sitios y se utilizan para casi todo.
De momento son todo un elemento cultural de este país.