sábado, 19 de octubre de 2013

"La" partícula...



El físico Peter Higgs reveló enseguida de como se enteró de que había ganado “el premio”.
“Mi antigua vecina se bajó de su vehículo (en Edimburgo) y me dio la enhorabuena por la noticia. Le pregunté: “¿Qué noticia?" y comentó que su hija la había telefoneado desde Londres para alertarle del hecho de que yo había ganado el premio”.
A Higgs y François Englebert les han concedido el Premio Nobel de física a principios de este mes por proponer el mecanismo según el cual las partículas elementales que conforman la materia visible del universo se atraen, se mantienen unidas y poseen masa. Digo materia visible porque según lo que sabemos hasta ahora, esta representa apenas el 5% de la existente en el universo.
Hay que recordar que Higgs publicó sus trabajos con pocas semanas de antelación de lo que lo hicieran, de manera independiente, los belgas Englebert y Robert Brout. Infelizmente solo se conceden premios a personas vivas y como Brout falleció en 2011 no hubo un tercer galardonado.
El científico británico, ya con 84 años, afirma sentirse incómodo cuando lo comparan con otros ganadores del Nobel de Física, pues dice que su trabajo sobre la partícula que "da" masa a todas las demás, y conocida contra su voluntad como bosón de Higgs, le tomó un tiempo muy corto.
 “Me están dando un premio por algo en lo que solo invertí dos o tres semanas en 1964. Es un período muy corto de mi vida”.
También reveló que el gobierno británico quería nombrarlo caballero y que lo rechazó porque no quería “ese tipo de títulos”: todo un caballero este señor…
Pero lo que más le molesta es el nombre de "la partícula de Dios” a la partícula que en su trabajo la denomina apenas como “bosón escalar” y que finalmente ha dejado rastro en el acelerador de partículas del CERN el año pasado.
El tema tiene que ver con Leon Lederman, otro Premio Nobel de Física en 1988 y que junto al escritor científico Dick Teresi escribió en 1993 un libro sobre la física de las partículas subatómicas, con un insólito y profundo sentido del humor.
En él explicaba como una cosa tan difícil de encontrar, el  bosón de Higgs, consumía tanto dinero en los experimentos para poder ser detectada. Pensaban así que nada más justo que darle el calificativo de “maldita partícula” y deseaban que el libro tuviera precisamente ese título: The Goddamn Particle.
Pero la editorial consideró el título un poco insultante y buscando asegurar las ventas, el editor no dudo en sacar todo su ingenio al escenario: elimina la terminación “damn” (maldecir) y publica la obra como “The God Particle: If the Universe Is the Answer, What Is the Question? (en español publicado como “La Partícula Divina”).
Era un nombre muy pegadizo y “obvio” apenas para la prensa no especializada. 

domingo, 6 de octubre de 2013

Lo obvio... 1


Estoy aquí delante del ordenador, me duele un tobillo, hay adolescentes gritando en la calle, el olor que viene de la cocina incrementa mi hambre...
Esto es obvio para mí “aquí y ahora”,  pero podía no serlo, como no lo son muchas otras cosas más. Y en muchas situaciones, cuando finalmente se me presenta lo evidente, no puedo evitar el famoso y desconsolado “¿por qué no me habré dado cuenta antes?”.
La Gestalt Terapia suele empezar subrayando lo que está presente en el llamado encuentro terapéutico y lo hace a través de las impresiones captadas por nuestros cinco sentidos.
Para Perls era claro su papel en ayudar al paciente a captar lo que era evidente en un momento dado. Dijo:
“Me gustaría llamar a la terapia gestáltica la filosofía de lo obvio. Por lo general, tomamos a lo obvio como un hecho establecido. Pero al examinar lo obvio más detenidamente, vemos que tras lo que llamamos lo obvio hay una cantidad de prejuicios, fe distorsionada, creencias y cosas por el estilo. Para llegar a lo obvio y para entender lo obvio, en primer lugar tenemos que captar lo obvio y esto es lo más difícil… Ustedes ya tuvieron la oportunidad de darse cuenta de las dificultades que tienen para tratar con lo obvio. Un neurótico es sencillamente una persona que no ve lo obvio”.