viernes, 30 de agosto de 2013

Comparaciones...





Como vivimos en el interior de nuestra galaxia, la Vía Láctea, de momento no podemos sacarle una foto pero las técnicas utilizadas por los astrónomos para conocer sus características permiten simulaciones por ordenador como esta.
Parecida a un disco plano y con un diámetro de unos 100.000 años luz (unos 950.000.000.000.000.000 km), posee una zona central de forma elíptica muy brillante y otras zonas donde las estrellas se encuentran más agrupadas: los brazos.
Nuestro Sistema Solar pertenece a un modesto sub-brazo llamado Orión, a unos 26 mil años luz del centro de nuestra galaxia y dando una vuelta completa cada 225 millones de años a una velocidad de unos 270 km por segundo. Todo y así parece que no lo notamos.
Estos números pueden parecer grandes pero, ¿comparados con qué?




Está claro que si los comparamos con el tamaño de la “señora” llamada IC 1101 seguramente van a tener complejo de inferioridad.
Ubicada en la constelación de Serpens (una de las 48 nombradas por Ptolomeo) y con un diámetro 50 veces superior al de la Vía Láctea, debe su tamaño a la “manía” de pasar gran parte de su vida a fusionarse con otras galaxias parecidas a la nuestra. Y aún que no sea la galaxia más masiva que conocemos (puesto ocupado por la llamada M87), encontramos en ella cerca de 100 billones de estrellas.